El eneagrama fue originalmente concebido como una figura geométrica por G. I. Gurdjieff, quien se refirió a esta como una representación simbólica de ciertas leyes universales, y le atribuyó una tradición esotérica todavía desconocida para el mundo occidental.

El Enneagrama de la personalidad, sin embargo, tiene origen en Oscar Ichazo, quien formuló el Eneagrama de las pasiones, el Eneagrama de las fijaciones, y otras aplicaciones sistemáticas de este esquema geométrico.